Volver al Camino Francés

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Volver al Camino Francés

Notapor Mudo » Jue May 13, 2004 10:16 am

Hola a todos

Había llegado por fín al Camino Francés. Se había a acabado eso de caminar en soledad por Castilla y no estaba muy seguro si la idea de ver gente me atraía o me tiraba para atrás.

En Sahagún me encontré con ellos, con los novatos, que venían desde Roncesvalles. Les marqué distancia cinco minutos y al minuto seis me gustó su rollo, el rollo del Camino Francés: compartir el caminar para llegar todos juntos a Santiago y llevar la mente abierta a todos y todo lo que tienes alrededor. Formaban un grupo compacto que se unía y desunía según el momento, sabiendo tácitamente cuando alguien quería estar solo y cuando acompañado.

En el albergue hacia frio, mucho frio. Yo pensaba que iba a encontrar y disfrutar de las comodidades de los albergues del Francés pero no, iba a seguir pasando mucho frio hasta llegar hasta Galicia. Lo primero que me ofrecieron aquella noche fue una cena; "Ven sientate y cena algo caliente".

El día siguiente se levantó ventoso y me puse a caminar por los andaderos de León que son como una autopista barata. Pasaba árboles descuidados y bancos de piedra dejando a la derecha la carretera por donde se veían coches cuyos automovilistas no se paraban a mirar quienes eran aquellos tipos con mochila.

Llegué a Bercianos y me encontré a una pareja que había conocdo la noche anterior. Estaban haciendose un bocadillo en mitad del pueblo y, sobre todo, en mitad de la ventisca. "Vámonos al albergue haber si encontramos refugio", les dije. Y sí tuvimos suerte, estaba abierto y pudimos pasar al salón a comer con tranquilidad.

No estaba abierto al público todavía pero se habían dejado la puerta abiertsa por descuido y allí nos metimos. Todo estaba en penumbra, las persianas y cortinas a medio abrir, y los muebles estaban apilados unos encima de otros esperando tiempos mejores.

Allí tuve la sensación de volver a casa. Me acordé de cuando pasé por aquel albergue hacia cuatro años y de como celebramos la independencia de México con tequila y tracas valencianas. Las homenajeadas, dos señoras, muy señoras, mexicanas asomadas a la ventana y abajo una cuadrilla de medioborrachos cantando a voz en grito "Las mañanitas del Rey David". Nosotros asomados en la otra ventana gritando ¡Qué viva México! y ¡Cuates aquí hay tomate!. Y un suizo que, por ser suizo, era bastante coñazo y que se empeñaba en dormir metido en el saco hasta las cejas. El buen hombre terminó levantándose a la 1.30 y lanzándose al camino con un cabreo de cojones. Y es que los centroeuropeos son unos coñazos ¿O no?.

La fiesta terminó con samba brasileña en honor al hospitalero y sobre todo terminó cuando se acabó la botella de tequila traida expresamente al Camino para celebrar la libertad de México.

En todo eso pensaba cuando oí que me decían si quería mas jamón. Volví a la realidad y les dije, "Qué bonito es este albergue" soltando un suspiro muy cursi. Ellos miraron alrededor donde los muebles estaban apilados y revueltos y dijeron que sí, mas por educación que por convencimiento.

Al rato me pusé en marcha otra vez. Ya no caminaba solo, venían las señoras mexicanas, Agurtzane y Concha, y otra mucha gente con la que llegué aquel mes de septiembre del 2000 a Santiago cuando yo tambien era novato.

Había vuelto al Camino Francés y me gustaba la idea.

Saludos
Mudo
 

Re: Volver al Camino Francés

Notapor cacostam1 » Dom Jul 15, 2018 9:15 pm

Mudo escribió:Hola a todos

Había llegado por fín al Camino Francés. Se había a acabado eso de caminar en soledad por Castilla y no estaba muy seguro si la idea de ver gente me atraía o me tiraba para atrás.

En Sahagún me encontré con ellos, con los novatos, que venían desde Roncesvalles. Les marqué distancia cinco minutos y al minuto seis me gustó su rollo, el rollo del Camino Francés: compartir el caminar para llegar todos juntos a Santiago y llevar la mente abierta a todos y todo lo que tienes alrededor. Formaban un grupo compacto que se unía y desunía según el momento, sabiendo tácitamente cuando alguien quería estar solo y cuando acompañado.

En el albergue hacia frio, mucho frio. Yo pensaba que iba a encontrar y disfrutar de las comodidades de los albergues del Francés pero no, iba a seguir pasando mucho frio hasta llegar hasta Galicia. Lo primero que me ofrecieron aquella noche fue una cena; "Ven sientate y cena algo caliente".

El día siguiente se levantó ventoso y me puse a caminar por los andaderos de León que son como una autopista barata. Pasaba árboles descuidados y bancos de piedra dejando a la derecha la carretera por donde se veían coches cuyos automovilistas no se paraban a mirar quienes eran aquellos tipos con mochila.

Llegué a Bercianos y me encontré a una pareja que había conocdo la noche anterior. Estaban haciendose un bocadillo en mitad del pueblo y, sobre todo, en mitad de la ventisca. "Vámonos al albergue haber si encontramos refugio", les dije. Y sí tuvimos suerte, estaba abierto y pudimos pasar al salón a comer con tranquilidad.

No estaba abierto al público todavía pero se habían dejado la puerta abiertsa por descuido y allí nos metimos. Todo estaba en penumbra, las persianas y cortinas a medio abrir, y los muebles estaban apilados unos encima de otros esperando tiempos mejores.

Allí tuve la sensación de volver a casa. Me acordé de cuando pasé por aquel albergue hacia cuatro años y de como celebramos los antecedentes de la independencia de México con tequila y tracas valencianas. Las homenajeadas, dos señoras, muy señoras, mexicanas asomadas a la ventana y abajo una cuadrilla de medioborrachos cantando a voz en grito "Las mañanitas del Rey David". Nosotros asomados en la otra ventana gritando ¡Qué viva México! y ¡Cuates aquí hay tomate!. Y un suizo que, por ser suizo, era bastante coñazo y que se empeñaba en dormir metido en el saco hasta las cejas. El buen hombre terminó levantándose a la 1.30 y lanzándose al camino con un cabreo de cojones. Y es que los centroeuropeos son unos coñazos ¿O no?.

La fiesta terminó con samba brasileña en honor al hospitalero y sobre todo terminó cuando se acabó la botella de tequila traida expresamente al Camino para celebrar la libertad de México.

En todo eso pensaba cuando oí que me decían si quería mas jamón. Volví a la realidad y les dije, "Qué bonito es este albergue" soltando un suspiro muy cursi. Ellos miraron alrededor donde los muebles estaban apilados y revueltos y dijeron que sí, mas por educación que por convencimiento.

Al rato me pusé en marcha otra vez. Ya no caminaba solo, venían las señoras mexicanas, Agurtzane y Concha, y otra mucha gente con la que llegué aquel mes de septiembre del 2000 a Santiago cuando yo tambien era novato.

Había vuelto al Camino Francés y me gustaba la idea.

Saludos


Saludos y que gran aporte
cacostam1
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Registrado: Sab Jul 07, 2018 4:05 pm

Re: Volver al Camino Francés

Notapor Karlos » Mar Ago 14, 2018 2:00 pm

Querido Mudo :

¿ Por donde andarás ahora ???. Seguro que por el Francés no. Ha cambiado mucho en todos estos años

Estés donde estés ... un saludo y ...
Buen Camino
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Re: Volver al Camino Francés

Notapor Eduardo...el transoceánico » Jue Ago 16, 2018 2:00 pm

2004??' Uff si ha cambiado.
En esos años uno caminaba solo, había pocos albergues, menos bares, pero se caminaba muy tranquilo.
No reniego del Francés de hoy, pero lo camino en fechas de invierno.
Saludos, en especial a Karlos
DESDE ESTE LADO DEL MAR
Eduardo...el transoceánico
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